Un pedido es solo un fragmento de un proyecto
Nadie amuebla un salón en un solo pedido. Compran el sofá, conviven con él un mes, y luego vuelven a por la alfombra, la lámpara de pie y la mesa auxiliar. Trata cada pedido como una transacción aislada y competirás desde cero por la siguiente compra, contra un cliente que ya había decidido hacerla.

